Acá está todo escrito: cómo se paga, cómo se juega y qué pasa en cada caso.
Cualquier boleta se puede consultar acá, la tuya o la de otro. Solo se ve el nombre recortado y el estado. El celular de nadie sale en público.
Todas las cuentas están a nombre de Juan José Salgado Londoño, uno de los organizadores. El valor de la boleta es $50.000.
También recibimos efectivo en la mano. En ese caso te registramos la boleta ahí mismo y te mandamos el código por WhatsApp.
Puedes abonar por partes, del monto que quieras y cuando puedas. Con el primer abono el número queda a tu nombre hasta el cierre y ya no se te vence.
Ojo: una boleta que no quede paga completa no juega. Si llega el 4 de noviembre y todavía debes algo, esa boleta no entra al sorteo y te devolvemos lo que abonaste.
Puedes ver cuánto llevas y cuánto te falta en cualquier momento en la página de verificación, con tu número.
Se toman las tres últimas cifras del premio mayor de la Lotería de Boyacá del sábado 7 de noviembre de 2026.
Si el número es 500 o más, se le resta 500.
847 − 500 = 347
Si sale un número entre 000 y 499 no se resta nada: gana esa boleta tal cual.
Con 500 boletas cada una cubre exactamente dos de las mil combinaciones posibles de la lotería, así que todas tienen la misma probabilidad. No hay números con ventaja.
Gana el que tenga ese número y nadie más. Si esa boleta no la compró nadie, esta vez no hay ganador. No se pasa al siguiente número ni se vuelve a jugar.
Da igual si el número sale directo o si toca restarle 500. En los dos casos, si esa boleta no se vendió, no gana nadie.
Para esto, "vendida" quiere decir pagada completa. Una boleta con abono pendiente no cuenta, aunque el número esté separado.
Se suma a la reparación del apartamento 501. O sea que esos $2.000.000 van al mismo lado que el resto de lo recaudado.
Si no gana nadie, el premio se queda con nosotros y se va a la reparación. Por eso el número no lo escogemos nosotros: lo pone la Lotería de Boyacá, y la lista de boletas vendidas queda publicada antes del sorteo con su código. Con eso cualquiera saca la cuenta por su lado.
Entre más boletas se vendan, más probable es que el número tenga dueño y el premio se entregue.
Apenas cierra la venta cerramos la lista de números vendidos y la publicamos con la fecha y un código de seguridad. Ese código cambia si se toca un solo número, así que sirve para comprobar que la lista es la misma. Después de eso no se vende ni se cambia nada.
La noche del sorteo subimos el resultado con la resta hecha. Al ganador le escribimos por WhatsApp esa misma noche y le entregamos dentro de las 48 horas siguientes. Si no logramos ubicarlo, tiene 30 días para reclamarlo.
El sismo del 10 de agosto de 2026 dejó el edificio sin poder habitarse. Entre el estudio de vulnerabilidad sísmica y las reparaciones que ese estudio ordene, la cuenta pasa de $100 millones, repartidos entre todos los propietarios; cada familia está reuniendo su parte por su lado. Esta rifa es la del apartamento 501, el de Juan José y Valentina. Acá están las fotos de cómo quedó.
A los 30 minutos vuelve a quedar libre para otro. Si pagaste justo cuando se venció, escríbenos y lo arreglamos.
Ahí el número deja de vencerse y queda separado hasta que lo revisemos. No lo pierdes porque nosotros nos demoremos.
Solo el nombre, el celular y el comprobante que tú decidas subir, y nada más que para esta rifa. El celular no sale en ninguna parte pública. Todo se borra dentro de los 30 días siguientes a la entrega del premio. Acá está el detalle completo.
Sí, de a una. Cada número es una boleta. Puedes tener hasta 5 números separados sin pagar al tiempo; apenas pagues esos, sigues con más.